viernes, 21 de octubre de 2011

Más Platón y menos Prozac

SINOPSIS

¿Puede la filosofía combatir los problemas y dificultades cotidianos?. Es lo que propone "Más Platón y menos Prozac", aplicar nuestra filosofía a nuestro sistema de vida para alcanzar un mayor equilibrio interior. Se trata de considerar la filosofía como una forma de vida más que como una disciplina, idea que existe desde Sócrates. "Más Platón y menos Prozac" se inspira en los más importantes filósofos de la historia para enseñarnos a afrontar los principales y más habituales aspectos de la vida, como el amor, la ética, prepararse para morir o simplemente enfrentarse a un cambio en el trabajo.

Un libro diferente que, con sencillez, nos acerca al pensamiento de grandes filósofos como Platón, Sócrates o Kant y demuestra que la filosofía puede ser una buena opción para lograr una vida más satisfactoria.

CRÍTICA

Se me estaban acumulando películas y libros finalizados, pero lo cierto es que apenas consigo sacar un rato para poder sentarme a escribir sus respectivos post. Paradójicamente a mi falta de tiempo, además de las clases en la piscina y de inglés, me he lanzado a apuntarme en dos cursos de formación que ofertaban en mi empresa: "Comunicación interpersonal en las organizaciones" y "Gestión de la calidad". Con todo me he refrenado ,(¿será aquello de a caballo regalado...?), pues había otro títulos sugerentes: "Creatividad", "Negociación" y "LOPD". Los que tenía descartados desde el comienzo fueron "Finanzas para no financieros" (gestionar cuando no se tiene, no necesita ciencia ^_^) y "Trabajo en equipo". Éste último me provoca hilaridad, quién puede dudar que lo de trabajar en equipo no es más que una quimera. Vamos, que saldría más a cuenta comprarse el ceranova y tratar de triunfar haciendo boñigos con su torno. En fin, los dos cursos en cuestión tienen una duración de 50 horas. Comienzan en noviembre y tengo hasta finales de año, no sé por qué pero comienzo a arrepentirme ...

En fin, dejo de divagar. El libro, en líneas generales, me ha gustado, en parte producto del momento actual en el que me encuentro, pues unos diez años atrás lo hubiera criticado sin piedad. Por otra parte, me parece que la sinopsis al decir "[...] para enseñarnos a afrontar los principales y más habituales aspectos de la vida [...]" puede llevar a engaño. Creo que es un error leer este libro confiados en que éste nos dirá como tenemos que actuar y comportarnos. En ese sentido, el autor es sincero desde el principio. Defiende que todos nosotros poseemos nuestro propio esquema filosófico y que el libro en todo caso sería como una matrona que nos puede ayudar a encontrarlo. Respecto al escritor, creo que Lou Marinoff enfoca cada una de sus páginas teniendo presente como último destinatario a la sociedad americana. La única ventaja de esto es que resulta un enfoque eminentemente práctico.

Por otra parte, lo que más me ha gustado del libro es el capítulo en el que realiza un breve repaso por las distintas corrientes filosóficas, donde presenta conceptos breves sobre algunas ideas filosóficas importantes de sus escuelas y pensadores. En definitiva, leerlo, me ha proporcionado algunos momentos balsámicos, que no es poco. Además de recomendarlo, continuaré posteando con algunos de sus fragmentos.

Puntuación:

miércoles, 19 de octubre de 2011

¿Qué es el bien?

¿Qué es el bien?. Perspectivas procedentes de la filosofía oriental.

La doctrina del ahimsa, o del no daño. Se trata de uno de los dogmas principales de la filosofía hindú, tomada del jainismo, cuya práctica significa actuar asegurándose de no causar daño a los seres sensibles. Es, sin duda, una forma muy sencilla de medir el bien.[...]

Para los hindúes todas las cosas están conectadas, de ahí que no restrinjan la aplicación del ahimsa a los seres humanos. De hecho, sostienen que la avidya (la ignorancia ciega, o hacer daño sin darse cuenta) no le ahorra a uno las consecuencias de hacer daño.[...] Esto significa ser muy cuidadoso con lo que se piensa, se dice y se hace.

La filosofía china adopta un enfoque más práctico de la ética de la virtud para definir el Bien. Confucio lo hace de la forma más rígida. Sus principales preocupaciones son la tradición, la estructura, el deber, la familia, el gobierno y el mantenimiento del orden social. Para él, el Bien, es sencillamente todo lo que sostiene y defiende estos valores.

En la doctrina de los opuestos, el Tao enseña que el bien en estado puro no existe. Laozi cree que sólo reconocemos el bien por comparación con el mal. [...] El bien no es el contrario del mal, sino el complemento, y que todo contiene parte de su complementario. [...]

"Cuando todo el mundo entiende que la belleza es bella, es porque existe la fealdad. Cuando todos comprenden que la bondad es buena, es porque existe el mal".
Laozi

domingo, 16 de octubre de 2011

La carta

Título Original: The Letter
Año: 1940
País: USA
Director: William Wyler
Género: Drama, crimen
Reparto: Bette Davis, Herbert Marshall, James Stephenson, Frieda Inescort, Gale Sondergaard, Bruce Lester, Cecil Kellaway, Victor Sen Yung

SINOPSIS

Leslie Crosbie (Bette Davis) es la esposa de Robert Crosbie (Herbert Marshall), propietario de una plantación de caucho en Malasia. Una noche, ésta asesina a un hombre, supuestamente en defensa propia. Pero, de repente, aparece una comprometedora carta en manos de la viuda, Mrs. Hammond (Gale Sondergaard), cuyo contenido echa por tierra la versión de los hechos de la protagonista.

CRÍTICA

Basándome en la sinopsis, esperaba que la película tuviera más componentes de intriga y de cine negro. Es cierto que resulta más dramática y que la carga de la psicología de los personajes y las relaciones entre ellos es más importante que la investigación como tal. Pese a todo esto, la película sin duda merece la pena, incluso diría que podría considerársela representativa del buen cine americano en blanco y negro. Teniendo presente que la historia transcurre en Malasia, la ambientación resulta impecable. Para lograr este efecto, además de mencionar los medios visuales, merece la pena destacar también la excelente banda sonora. Mi único pero en esta cuestión es la caracterización de un personaje, que comentaré posteriormente.

Persisto en mi idea de adquirir cierta culturilla general sobre directores de cine. Buscando información sobre William Wyler he descubierto datos curiosos. Este alemán que se trasladaría pronto a los Estados Unidos, estaba emparentado con el fundador de los estudios Universal Pictures. Por este motivo, comenzaría a rodar películas desde muy joven. Entre las más destacadas de su carrera se encuentran: "Jezabel - 1938", "Cumbres borrascosas - 1939", "La loba - 1941", "Los mejores años de nuestra vida - 1946" , "La heredera - 1949", "Vacaciones en Roma - 1953", "Horizontes de grandeza - 1958", "Ben-Hur - 1959" o "Cómo robar un millón y... - 1966". Al igual que en "La carta", en varias de sus cintas contaría con Bette Davis, la cual diría en varias ocasiones sobre él que "fue el único director que supo dirigirla correcta y completamente".

Pasemos al excelente reparto de actores. Qué decir de Bette Davis, simplemente comentar que con actuaciones como la de esta película, es de justicia su apelativo "La Primera Dama del Cine en Blanco y Negro" o que fuera nombrada por El American Film Institute "la segunda mejor actriz de todos los tiempos". Fascinante y grandiosa, simplemente por su participación, la cinta no podría ser considerada mediocre.

Para variar, la cara de Herbert Marshall me sonaba pero no era capaz de identificar el porqué. Tras leer la biografía de este actor inglés he recordado que también aparece en "La loba - 1941". Merece la pena mencionar también su trabajo en la cinta de Alfred Hitchcock "Enviado especial - 1940". En "La carta" interpreta al entrañable propietario de la plantación Robert Crosbie. Su actuación me ha parecido muy convincente, siendo imposible no sentir empatía por su personaje. Muy buena nota para él también.

Continuo con James Stephenson, actor inglés que interpreta al abogado amigo de los Marshall, Howard Joyce. Creo que su personaje es uno de los más sugestivos, y en gran medida es gracias a su excelente interpretación. De hecho, fue nominado por ésta al Premio de la Academia al Mejor Actor Secundario. Me ha sorprendido conocer que debutara a la edad de 49 años, por este motivo, y por su inesperado fallecimiento a los 52, su filmografía es reducida.

Pasemos a la actriz estadounidense de ascendencia danesa Gale Sondergaard. En "La carta", interpreta a la "foránea" viuda Mrs. Hammond. Para mí su interpretación quizás sea el único pero de la cinta. Es de justicia comentar que su personaje tiene varios handicaps. El primero es que al suponerlo oriundo de Malasia, apenas tiene diálogo. Por otra parte, su caracterización en el intento de mostrarlo exótico, fracasa estrepitosamente resultando en todo caso estrafalario. Independientemente de esto, además me ha parecido bastante sobreactuada en sus expresiones. Al margen de su interpretación en esta cinta, Sondergaard recibió el Oscar por su participación en la película "El caballero Adverse - 1936", y posteriormente obtuvo una segunda candidatura como mejor actriz de reparto por "Anna Ana y el rey de Siam - 1946". Un par de curiosidades más, se presentó a las pruebas para encarnar a la bruja de "El Mago de Oz - 1939", pero temiendo que el siniestro maquillaje que debería llevar fuera a dañar su imagen y su carrera, rechazó el papel. Por otra parte, fue una de las damnificadas de la "caza de brujas", siendo acusada de pertenencia y apología del comunismo.

Finalizo con el reparto mencionando a Victor Sen Yung. En esta película interpreta al taimado ayudante del abogado, Ong Chi Seng. Otro actor que de nuevo me resultaba familiar, lógico si se tiene en cuenta que este actor americano de ascendencia china, intervino en series de televisión tan populares como "Bonanza" (donde interpretaba al cocinero de la Ponderosa), "Perry Mason", "Superagente 86", o "Kung Fu". En el cine, se puede mencionar su participación junto a Humphrey Bogart en "A través de pacífico - 1942". Su trabajo en la "La Carta", me ha parecido correcto. Infumable eso sí, el desastroso doblaje del personaje al español.

Concluyendo: historia interesante, excelente reparto, sugestiva ambientación ... Buen cine en blanco y negro por tanto, que me parece más que recomendable.

Puntuación:

martes, 11 de octubre de 2011

Cita del día

Indudablemente, el tedio y el aburrimiento, que presumen de haber agotado la variedad y los goces de la vida, son tan viejos como Adán. Pero las capacidades del hombre jamás se han medido; ni nos corresponde a nosotros juzgar por cualquier precedente lo que el hombre puede hacer, pues es muy poco lo que ha intentado.

Henry David Thoreau

lunes, 10 de octubre de 2011

Cita del día

"El mundo entero es una chimenea. ¿Con qué estado de ánimo puede uno evitar quemarse?"
Gao Feng

domingo, 9 de octubre de 2011

El caso de Lucy Harbin

Título Original: Strait-Jacket
Año: 1964
País: USA
Director: William Castle
Género: Thriller. Terror
Reparto: Joan Crawford, Diane Baker, Leif Erickson, Howard St. John, John Anthony Hayes, Rochelle Hudson, George Kennedy, Edith Atwater, Mitchell Cox

SINOPSIS

Hace veinte años, Lucy Harbin despedazó a su esposo y a su amante con un hacha. Después de dos décadas de confinamiento psiquiátrico, sus doctores la declaran preparada para volver al mundo. Sin embargo, el difícil reencuentro con su hija Carol, que presenció los crímenes, y ciertas huellas de su doloroso encierro hacen sospechar que Lucy no está curada como parecía ...

CRÍTICA

Esta película, estéticamente hablando, me ha recordado a la afamada "Psicosis" de Alfred Hitchcock (1960), supongo que por ser ambas coetáneas. No obstante, aquí termina el parecido, pues "El caso de Lucy Harbin" dista mucho de resultar tan original, incluso diría que llega a ser predecible. De hecho, buscando información sobre William Castle, el director de este film, he descubierto que era conocido como "el hermano pobre de Hitchcock". Me ha parecido un personaje muy atípico. Productor de películas tan famosas como "La Dama de Shanghai - Orson Welles 1947" o "El Bebé de Rosemary - Roman Polanski 1968", fue especialmente famoso por los curiosos trucos publicitarios que utilizaba para promocionar los estrenos de sus películas de terror, intentando siempre hacer partícipe al público. Por ejemplo, en "El caso de Lucy Harbin", repartió hachas de cartón ensangrentadas entre los espectadores. Dejo un enlace donde se exponen con detalle otras anécdotas similares de este curioso cineasta.

La película en cuestión cuenta con Joan Crawford dando vida a Lucy, la protagonista. Esta glamurosa actriz americana, fue una de las pocas de la época muda capaz de adaptarse al cine sonoro de Hollywood.   Durante la década de los 30, participó en muchas películas de la Metro haciendo de partenaire de Clark Gable. A comienzos de los 40, cambiaría a la Warner, y en 1945 recibiría su único Oscar por su interpretación en "Alma en suplicio - 1945". Años después, en 1962, protagonizaría junto a su gran enemiga Bette Davis "¿Qué fue de Baby Jane?", quizás su última película importante. En 1965 volvería a colaborar con el director de "El caso de Lucy Harbin" en el film "Jugando con la muerte". Algunas curiosidades al margen de lo profesional: en los años 70 se introdujo en la Iglesia de la Cienciología, y de ella Bette Davis llegó a decir: "Se acostó con todas las estrellas de la Metro, excepto con Lassie."

Pasemos a Diane Baker, actriz estadounidense que da vida a Carol, la hija de Lucy. Su interpretación está completamente a la altura de la de Crawford, siendo sin duda, el trabajo de ambas lo más destacable de este film. Volviendo a Diane, cabe mencionar su participación en películas como "Marnie, la ladrona - 1964" o "El silencio de los corderos - 1991". Por otra parte, además de trabajar en cine, ha colaborado también en series de televisión, como por ejemplo en la conocida House, dando vida a Blythe House, madre del protagonista.

Del resto del reparto mencionar a Leif Erickson, actor que interpreta a Bill, el bondadoso hermano de Lucy. Dento de la filmografía de este actor secundario merece la pena comentar su participación en otras películas de intriga como "Voces de Muerte - 1948", o "Nido de víboras - 1948". Finalmente, George Kennedy, que en esta ocasión encarna al secundario Leo Krause, uno de los trabajadores de la granja de Bill. Kennedy es un actor estadounidense conocido por sus trabajos en "Charada - 1963" y en "La leyenda del indomable - 1967". Por ésta última obtendría un Oscar al mejor actor de reparto.

Poco más que destacar de "El caso de Lucy Harbin". Aunque dista de ser una película representativa del cine de terror, resulta entretenida.

Puntuación:

domingo, 2 de octubre de 2011

Donde el círculo termina

Título Original: The Scapegoat
Año: 1959
País: Reino Unido
Director: Robert Hamer
Género: Intriga
Reparto: Alec Guinness, Bette Davis, Nicole Maurey, Irene Worth, Pamela Brown, Annabel Bartlett, Geoffrey Keen, Noel Howlett, Peter Bull

SINOPSIS

Durante unas vacaciones en Francia, John Barrat (Alec Guinness), un profesor inglés, conoce a un francés llamado Jacques de Gue, que aprovecha su increíble parecido para poner en marcha un plan en el que pretende matar a su esposa y escapar con su amante, Bella, dejando que todos crean que en realidad ha sido Barrat.


CRÍTICA

En la crítica que hice de la película "Mi prima Rachel", comenté que ésta estaba basada en una novela de Daphne du Maurier. Curiosamente "Donde el círculo termina" también. Dejo un enlace a una página donde se listan todas las adaptaciones de las novelas de esta escritora llevadas al cine.

Ésta en cuestión, a priori, no parece contar con las características propias del cine negro pero con un poco de detenimiento, se pueden encontrar. Por ejemplo, el héroe, John Barrat, es un ser solitario atenazado por un pasado oscuro. Además, la película nos muestra, aunque desde un enfoque costumbrista, una sociedad cínica y corrupta. Finalmente, como buena cinta de cine negro que se precie, también es en blanco y negro. Sin embargo, no cuenta con la típica "femme fatale", apenas se producen hechos violentos, la mayoría de las escenas son diurnas por lo que no cuenta con iluminaciones tenebrosas y el ambiente creado resulta más cínico o irónico que pesimista y fatalista. Por otra parte, si la comparamos con cualquiera de los títulos de Hitchcock o Lang, el componente de intriga es bastante escaso. Como ya comentaba, en "Donde el círculo termina" impera el costumbrismo.

Empero, sin duda, el mayor aliciente para animarse a verla es que la película cuente con Alec Guinness y Bette Davis en el reparto. El primero como protagonista interpretando dos papeles: el del profesor inglés John Barrat y el del calculador francés Jacques de Gue. Debo confesar que lo he ubicado por su intervención en la película "Un cadáver a los postres - 1976" donde interpretaba al mayordomo ciego, no por dar vida al maestro Obi-Wan Kenobi en "La Guerra de las Galaxias". Este versátil actor inglés, a lo largo de su carrera participaría también en otros títulos importantes como "El puente sobre el río Kwai - 1957" (interpretación por la que obtuvo el Oscar y un Globo de Oro), "Lawrence de Arabia - 1962" o "Doctor Zhivago - 1965". En la película que nos ocupa, su trabajo me ha parecido excelente, sobre todo en sus interacciones con otros personajes, especialmente en los casos de la niña y la abuela (Bette Davis). Me he animado a verla en V.O. y mi único pero en lo referente a este actor es que habla demasiado rápido y su dicción me ha parecido poco clara. Por lo demás, magnífico.
Pasemos a la gran Bette Davis. La última vez que me pronuncié sobre ella fui bastante crítica. En esta ocasión me retracto por completo, volviéndome a parecer un animal escénico. En "Donde el círculo termina" da vida a la madre del protagonista, una vieja "dama" postrada en cama adicta a la morfina con un carácter de mil demonios. Pese a tratarse de un papel secundario, sus apariciones sin duda se encuentran entre lo más destacable de la película. Maravillosa tanto gestualmente con en su declamación.

Finalizo con el reparto hablando sobre uno de los secundarios: Geoffrey Keen. Su cara me sonaba con razón, de este actor ya comenté en la crítica que hice sobre la película "El poder de la sangre de Drácula". En esta ocasión da vida a Gaston, el chófer de la familia. Destacar su pronunciación impecable. Vuelvo a constatar que se nota la diferencia en aquellos interpretes que provienen del teatro.

Antes de terminar, comentar que en esta ocasión me ha parecido realmente mala la adaptación del título al español. Considero que hubiera resultado mucho más adecuada la traducción literal "Cabeza de turco".

Concluyo. Desde luego dista de ser el paradigma de la intriga, sin embargo resulta entretenida y merece la pena por el maravilloso reparto de actores.

Puntuación: